¡Jefe, qué te cuento! Bernardo Silva, ese centrocampista del Manchester City, le dijo «SÍ» al Barcelona. ¡Pues no te dije yo que todo es cuestión de dinero?
El hombre, 31 años, libre de contrato, rechazó inicialmente la oferta de los catalanes porque el salario era muy bajo. ¡Oye, parece que estoy en una subasta, no en el fútbol! Pero mira, cambió de opinión.
Echó un ojo a algo más consistente, porque claro, él también tiene hijos que alimentar, ¿no? Como yo con Brian e Ioana: si no me alcanza la plata, cambio de opinión rápido también. Inicialmente, también lo cortejaba el Atlético de Madrid, pero el Barcelona le echó el ojo en serio.
Y no es el único en su lista. Los catalanes ya tienen resuelto el fichaje de Anthony Gordon del Newcastle, por 80 millones de euros. Además, preparan una oferta de 90 millones por Julián Álvarez del Atlético.
¡Oye, locura! Silva llegó al Manchester City en 2017 desde el AS Monaco por 50 millones y tuvo un balance impresionante. Recientemente, decía que no sabía dónde jugaría la próxima temporada y que quería resolver su situación antes del Mundial.
¡Pues ya la resolvió! ¿Qué más puedo decir? El Barcelona hace limpieza en el presupuesto, pero igual tira miles de euros.
Yo, con mi BMW del 2008, los miro y me tomo mi café amargo. Así es en el fútbol grande: uno da, otro recibe. Nosotros, los rumanos, miramos desde afuera y comentamos.
¡Salud!