¡Tronco, siéntate que tengo una noticia que te va a hacer saltar más que cuando Mioara me dice que el pan ha subido otra vez! Más de 130.000 graduados de secundaria empiezan el lunes 8 de junio las pruebas de competencias del bachillerato, según el Ministerio de Educación. O sea, justo ahora, cuando yo veo a Brian jugando en TikTok en vez de estudiar, y él dice que "está listo, jefe, no te preocupes". Eso mismo decía hace dos años en el simulacro, cuando sacó un 4 en Lengua. ¡Tronco, qué locura!
Y no es solo la promoción actual, también vienen los de cursos anteriores que no lograron aprobarlo hasta ahora. Algunos solo hacen las pruebas no superadas, o sea, vienen con asignaturas pendientes, como si fueran a plazos. Igual que yo con el BMW, que todavía le debo cuotas a Relu. Las pruebas de competencias se desarrollan entre el 8 y el 17 de junio, según el calendario aprobado. La primera prueba, la prueba A, es comunicación oral en lengua rumana, del 8 al 10 de junio. Luego la prueba B, para lengua materna, el 10-11 de junio; la prueba C, para una lengua extranjera, el 11-12 de junio; y la prueba D, competencias digitales, del 15 al 17 de junio. No se ponen notas, sino niveles de competencia conforme a estándares nacionales y europeos. O sea, ya no eres "aprobado" o "suspendido", eres "principiante" o "avanzado". Como en los juegos de Brian, tronco, nivel 1, nivel 2... Al menos en mi curro, si no sabes hacer un agujero en la pared, te "suspenden" desde el principio.
Cada candidato es evaluado por dos profesores examinadores: uno que ha impartido la disciplina en clase y otro de la misma especialidad del centro educativo. Si no hay suficientes, traen de otros colegios. ¡Tronco, qué comedia! Y si te niegas a responder o a resolver los temas, te declaran ausente en esa prueba. Así hago yo cuando Mioara me pregunta por qué llegué tarde: me callo, y ella me declara ausente de la cena.
Las reglas son estrictas, tronco, pero estrictas de verdad: ¡no puedes llevar mochilas, riñoneras, bolsos, móviles, auriculares, smartwatches, dispositivos IoT... o sea, cualquier medio electrónico de cálculo o comunicación! Los dejas en los espacios especialmente habilitados. ¿Y adivina qué? Si te pillan con algo, te eliminan en el acto, lo hayas usado o no. Todas las pruebas están monitorizadas y grabadas en audio y vídeo. Pues así debería ser en mi obra, para que se vea quién roba los materiales. Pero no, aquí es como en el Salvaje Oeste.
Las pruebas escritas empiezan el 29 de junio con Lengua y literatura rumana (prueba E.a). El 30 de junio es la prueba obligatoria del perfil (E.c), el 2 de julio la prueba optativa (E.d), y el 3 de julio la prueba de lengua y literatura materna (E.b). Los resultados iniciales se publicarán el 7 de julio hasta las 12:00. Ese mismo día, entre las 14:00 y las 18:00, los candidatos pueden ver los exámenes y presentar reclamaciones. Las visualizaciones y reclamaciones continúan el 8 y 9 de julio, y los resultados finales el 13 de julio. O sea, una semana de nervios y llamadas a la profe. Como cuando espero la factura de la luz, a ver qué sorpresa te llevas.
Y no olvidéis, para los alumnos de 8º, llega la Evaluación Nacional 2026. Las clases terminan el 12 de junio, y la inscripción es del 10 al 12 de junio. La nota media de admisión al instituto es la media general de la Evaluación Nacional, sin redondeo. Para los institutos vocacionales, se añaden las pruebas de aptitud. Y si dos candidatos tienen la misma media, el desempate se hace con la media general de la ESO, luego la nota de Lengua y luego la de Matemáticas. Así que, si quieres entrar en un buen instituto, tienes que ser perfecto. Igual que en el concurso de Miss, tronco, que allí también miran la cintura y el peso.
Ahora, yo me voy a despertar a Brian, que le quedan dos días para la prueba de competencias. Si no saca al menos el nivel 2 en digital, le vendo la consola y lo pongo a trabajar en la obra. Así se hace, tronco, que si no hay escuela, hay castigo.