¡Jefe, agárrate una cerveza y siéntate, que tengo qué contarte! La Copa Mundial 2026 está que arde, y ayer tuvimos un partido que me puso los pelos de punta. Arabia Saudita, ese equipo que soltó plata como para un depósito de BMWs de segunda mano, empató 1-1 con Uruguay.
Y no de cualquier manera, sino con Marcelo Bielsa en el banquillo, ese que juega al fútbol como en la escuela, hermano. Miré el partido en la terraza de Fane, salté de la silla cuando los sudamericanos empataron. Y así, los anfitriones, considerados los equipos más odiados del torneo, no logran ganar.
Ahora, en el grupo H es un caos: España empató 0-0 con Cabo Verde, un resultado que me dejó boquiabierto. ¿Quién iba a pensar que esos pequeños les aguantarían? La tabla está abierta, y los próximos partidos serán como una guerra.
¡Gică el Dinamista me llamó para molestarme, pero le dije: espera a ver quién queda primero!