¡Mano, qué locura en el Mercedes-Benz Stadium! Inglaterra, esa que se cree Dios en la tierra, pierde al descanso contra RD Congo por 1-0, aunque el marcador diga 0-0. Sí, oíste bien: el gol de Brian Cipenga en el minuto 7 es como una bofetada en la cara del fútbol inglés.

Oye, presta atención a la jugada: balón al área, Cipenga dispara al palo corto, Pickford ni se acerca. ¡Fue de la casa, hermano! Pero no tuve tiempo de explicarle, porque Bellingham, Rashford, todos estos se cagaron encima.

Y así están las cosas: ocasiones tuvieron los ingleses, pero el portero congoleño, Mpasi, se hizo pared. Konsa cabeceó desviado, Bellingham remató al portero, Wan-Bissaka sacó sobre la línea el disparo de Rashford — sí, Wan-Bissaka, ese criado en Congo, ahora juega para Congo, ¡ya no es inglés! Wissa estrelló el balón en el palo, Bellingham otra vez al portero.

Y entonces, en el minuto 44, llega el VAR. Harry Kane, el capitán, entra al área, el portero sale con las rodillas, Kane cae. El árbitro jordano, Adham Makhadmeh, dice 'no es penal'.

Revisan el VAR, tampoco es. Pero a mí me parece que Kane se tiró como en un espectáculo de ópera. Y entonces pienso: si fuera al revés, ¿los ingleses lo habrían pitado?

No lo creo. Inglaterra llegó invicta a octavos, con victorias sobre Croacia 4-2, Panamá 2-0 y un empate 0-0 con Ghana. Pero hoy no se han concentrado, juegan como si estuvieran de vacaciones.

Congo, por otro lado, terminó tercero en su grupo, con un empate 1-1 contra Portugal, una derrota 0-1 contra Colombia y una victoria 3-1 contra Uzbekistán. Y tiene razón. Miro los equipos: Inglaterra con Pickford, Spence, Konsa, Guehi, O'Reilley, Anderson, Rice, Madueke, Bellingham, Rashford, Kane.

Congo con Mpasi, Wan-Bissaka, Mbemba, Tuanzebe, Masuaku, Mukau, Moutoussamy, Sadiki, Mbuku, Wissa, Cipenga. El ganador juega contra México en el Estadio Azteca. Si Inglaterra queda fuera, es una vergüenza nacional.

Pero seamos serios: si pierden, ¿es culpa de los árbitros? No, es culpa suya por no haber marcado. Vamos a ver qué hace Tuchel en el segundo tiempo.

Por lo pronto, yo me voy a decirle a Brian, mi muchacho, que el fútbol de verdad está en Congo, no en la Premier League.