Tronco, siéntate que te cuento lo que me he enterado hoy y me he quedado con la boca abierta. ¡Un partido juvenil en Serbia, Kiker Kraljevo contra FC Borac Cacak, terminó 4-5, después de que los locales ganaran 4-0 al descanso! O sea, colega, ¿qué quieres que te diga?

Los jugadores del Kiker se apartaron en la segunda parte para que los rivales marcaran. ¡Así, en serio! Y cayeron sanciones duras: Kiker perdió 9 puntos, el entrenador Dragan Parezanovic, 2 años de suspensión. Por el otro lado, Borac recibió 12 puntos de penalización, e Ivan Gligorijevic, también 2 años. ¡Tío, eso sí que es arbitraje!

Yo, cuando vi el marcador, me acordé de un partido famoso de aquí, Dinamo - Foresta, el 11 de noviembre de 2000. Allí también, el Dinamo ganaba 4-0 y al final perdió 4-5. ¡Qué casualidad!

O sea, colega, ¡estos hacen tongo descarado! Pienso, si pasara en Berceni, en el campo donde juegan los chicos de Fane, ¿qué sería? Así pasa cuando el dinero habla.

Vamos, seamos serios, el fútbol es bonito, pero cuando entra la pasta, se estropea todo. Bueno, me voy a decirle a Brian que no se meta en tongos, que mejor aprenda un oficio y juegue limpio.