¡Tronco, lo que me he enterado ahora! José Mourinho, 'The Special One', vuelve al Real Madrid y lo destroza todo lo que había antes. El primero en salir por la puerta: Aurelien Tchouameni, el centrocampista francés que ficharon por 80 millones del Mónaco. Ahora los españoles lo venden por 90 millones. Vamos, que 10 millones de beneficio, pero a ver qué movidas hace El Jefe.
Escucha esto: ESPN dice que el Real está dispuesto a aceptar 90 millones por Tchouameni. El francés de 26 años ha jugado 195 partidos con el Real, era un fijo. Pero Mourinho llega con su sistema 4-2-3-1, ya no hay sitio para cualquiera. Así es el fútbol: llegas tú, se va otro.
El Manchester United está al acecho. Han entrado en la Champions y ahora buscan centrocampista. Tchouameni es el primero en su lista. Si se cierra el fichaje, los ingleses pagan 90 millones y ya está. En Inglaterra tienen pasta, no como aquí, que estamos pensando si compramos pan o gasolina.
Mourinho no para ahí. Hasta ahora ha traído a cuatro jugadores: Denzel Dumfries, Marc Cucurella, Ibrahima Konaté y Bernardo Silva. O sea, ya ha soltado un montón de dinero, pero él sigue queriendo más. Con el 4-2-3-1 necesita gente que corra. Igual llama a mi hijo, Brian, que juega al FIFA todo el día, ya no sabe ni de la escuela. Le digo: 'Majo, si entrabas en el Real, me sacabas a mí de las deudas.'
El Real tiene pasta, tío. Pero también presión. Mourinho viene con aires de jefe, como hacía hace 13 años. Si no gana la Champions, lo echan. Así es en Madrid: un año bueno, dos años viendo el partido desde la grada. Como decía Caragiale: 'No se puede, pero se hace.' En el Real, se hace rápido.
Queda por ver si mete más dinero. Igual ficha a mi hijo, Brian, para que juegue de titular. Hasta entonces, yo veo los partidos y sueño. Si pillo un boleto ganador en las apuestas, igual me compro un Audi, para no seguir con el BMW del 2008.