Tío, siéntate que tengo una noticia que te hará beberte el café de un tirón. ¡En Mónaco, hermano, donde en las callejuelas no cabe ni mi BMW E90, se ha librado una batalla feroz en la clasificación! ¿Y qué crees? Hamilton, el viejo, ha callado la boca a todos los que decían que ya no tenía velocidad. Ha salido 3º, detrás de Verstappen y el crío Antonelli - ¡sí, ese que se llevó la pole como un chulo! El británico de 41 años, que ahora está en Ferrari, dijo así, cito de fuentes: "No hay falta de velocidad, independientemente de los comentarios negativos." ¡Bien, Don Lewis, así se responde! Y Mioara no para de decirme que soy un desastre conduciendo, pero yo le demuestro cómo hago eslalon entre baches en Berceni - es el mismo espíritu, hermano.
Ahora, vamos a los detalles. El fin de semana parecía suyo tras hacer doblete en los entrenamientos del viernes. Pero el sábado, justo cuando importaba, Ferrari fue superado por Antonelli y Verstappen. Hamilton dijo que el coche se sintió "completamente diferente" respecto al viernes, aunque de la noche a la mañana solo hicieron pequeños ajustes. Él decía: "El coche estaba en un punto muy malo, perdí la oportunidad de luchar por la primera línea." ¡Vaya, será posible! Y a mí me pasó igual cuando le cambié el aceite a Tyson y él me miraba como si hubiera equivocado la receta de los sarmales - el coche iba mal, pero yo igual saqué lo que pude.
Y ahora, la parte de Leclerc, el monegasco de casa. Terminó 4º, tras tener un accidente en Q3 justo en Tabac. Él dice que "es una combinación de factores" y que "el coche es caótico". Pues, tío, el coche de Relu también es caótico, pero él se queja en la terraza, no en Sky Sports. Leclerc explicó que tiene un problema en el coche desde hace dos fines de semana y que espera resolverlo en Barcelona. Así Mioara cuando se le estropea la aspiradora: echa la culpa a Tyson, a la corriente, a lo que sea, con tal de no reconocer que la tiró por las escaleras. Creo que tienen la solución, pero hay que verlo.
Y mira que George Russell, el de Mercedes, dijo que "nunca digas nunca" cuando le preguntaron si sería compañero de equipo de Verstappen. Tío, qué más decir, parece el traspaso de Brian del colegio a la academia de fútbol - en teoría se puede, pero en la práctica, ¿quién paga? En fin, la carrera de Mónaco es hoy a las 16:00, y yo me pongo frente al televisor con una cerveza y un pincho, a ver si Hamilton tiene aguante o si Leclerc vuelve a hacer de víctima. Una cosa es segura: Ferrari es favorita en palabras, pero en pista es otra historia. Venga, que me voy a explicarle a Mioara que Mónaco no es como el parking del Lidl, donde ella hace eslalon con el carrito.