¡Macho, lo que te voy a contar! Estaba yo tranquilamente en la terraza de Fane, bebiendo una cerveza y pensando en los partidos, cuando me llega una notificación al móvil: ¡Brasil - Noruega en los octavos del Mundial, el 5 de julio a las 23:00! ¡Esa noche, hermano, no duermo! Es como cuando esperas que llegue la paga de Ioana, pero esta vez se trata de fútbol de verdad.

Escucha esto: Brasil, con Carlo Ancelotti en el banquillo, ha llegado como una locomotora: ganaron 2-1 a Japón en dieciseisavos, y en la fase de grupos metieron 3-0 a Haití, 3-0 a Escocia y empataron 1-1 con Marruecos. ¡Invencibles, tío! Parece que estás viendo los viejos tiempos, cuando jugaba Ronaldo... el brasileño, no Cristiano. Veía las jugadas y me acordaba de Brian cuando marcaba goles en el patio del colegio - pero él está en TikTok, no en el césped.

Noruega, en cambio, pasó a Costa de Marfil por 2-1 en dieciseisavos. En la fase de grupos, perdieron 1-4 contra Francia, pero ganaron a Irak 4-1 y a Senegal 3-2. Una sola derrota en el torneo, pero Haaland es como un tanque, ¡hermano! Le miro y digo: "¿Eres tú el que me jode las apuestas?" Casi veo a Gică Dinamovistul discutiendo conmigo: "¡Noruega es fuerte, tío!", y yo le respondo: "Déjalo, que Brasil tiene la samba en los pies".

La historia, primo, es corta: solo se han enfrentado dos veces. La primera en 1998 en el Mundial, cuando Noruega ganó 2-1. La segunda en un amistoso en agosto de 2006, empate 1-1. Nada más. Como si fuera una jugada de Mitică, que me debe 200 lei desde 2019: promete mucho, entrega poco.

El 5 de julio, ese mismo día, Rumanía celebra el Día Nacional del Coraje - instaurado en 2021. Coraje, hermano, como el que tienes cuando apuestas por Brasil y metes todo tu dinero, aunque sabes que Haaland puede marcar desde cualquier posición. También el 5 de julio de 1946, en París, Louis Réard presentó el primer bikini. Así que, entre fútbol e historia, ¡esa noche está llena de eventos!

Yo, por mi parte, estaré pegado a digisport.ro y a la aplicación Digi Sport, como cuando espero la oferta del Lidl con Mioara. Si Brasil pierde, me voy a la terraza y le doy la lata a Fane con historias. Pero si Noruega da el golpe, cojo mi BMW y me voy a dar una vuelta con la música a tope. ¡Venga, que me preparo para el partido!