Tío, siéntate y agárrate bien, que he pillado una noticia que me ha hecho pensar justo cuando me tomaba un café de la máquina. Cătălin Predoiu, el senador del PNL, lo ha dicho claro: el partido se ha alejado de la base, pero no por haberse aliado con el PSD o el USR, sino por las políticas que aplicaron en el gobierno. Dice, sin broma, que "el problema no era seguir en el gobierno junto a un partido concreto, si generabas las políticas correctas para recuperar la base electoral y sacar al país de la crisis". O sea, hermano, se equivocaron solos, no les enseñó nadie.
Escucha esto, Predoiu ha hecho una investigación de los últimos diez años y ha llegado a la conclusión de que el PNL perdió a los emprendedores y al capital rumano no por meterse en el gobierno con unos u otros, sino por aplicar unas políticas que llevaron a los empresarios a la desesperación. "La disminución del apoyo electoral no fue causada por la participación en una fórmula de gobierno junto a un partido u otro (USR, PSD o ambos), sino por el contenido de las políticas adoptadas", escribe. Y yo digo: ¡bravo, señor, que lo reconozca! Pero yo, personalmente, no me trago eso de que no es culpa de las alianzas - el PNL estaba al mando y la cagó.
Y además dice Predoiu que la solución habría sido "políticas bien dirigidas al emprendimiento, desarrollo de proyectos de la administración local y capacidad de producción nacional". ¡Eso, tío! Pero ¿por qué no lo hicieron cuando estaban en el poder? Ahora, desde la oposición, es fácil dar veredictos. Añade que "desde la oposición no se puede sacar a un país de la crisis", refiriéndose a la decisión del partido de fortalecerse en la oposición, que luego cambió. Pues, primo, eso es como cuando yo digo que no bebo más, y para la noche estoy en la terraza de Fane con una cerveza en la mano.
Predoiu critica el modelo económico de Rumanía de los últimos años, construido "exclusivamente en torno al consumo basado en importaciones, fondos europeos (PNRR), el Programa Anghel Saligny y las inversiones extranjeras". Dice que ya en 2014, cuando hizo el Programa de Gobierno del PNL - "Reconstrucción Nacional. Por nosotros mismos, pero junto a nuestros socios estratégicos" - defendió la necesidad de un modelo económico propio. ¡Tío, si lo sabía desde entonces, por qué no lo aplicó? A mí no me gusta oír palabras, sino hechos.
Y mira que Predoiu ha retrasado la publicación del estudio para que no se percibiera como un pretexto político. Dice que lo soltará cuando "se calmen las pasiones, tensiones e insultos del debate interno del partido". O sea, espera a que la gente se tranquilice, para que no le den la vuelta al discurso por las esquinas. Ha adjuntado también un punto de vista científico de un expresidente del PNL, para dar más credibilidad. ¡Pero si eres político, por qué te escondes detrás de estudios? ¡Dilo a la cara!
Finalmente, Predoiu quiere consolidar "el lado racional de los debates en el PNL, no el emocional o irracional". Bonito, señor, pero en nuestra política, la razón y la emoción se pelean como perros en la esquina. Mira, yo digo que si el PNL hubiera escuchado a Predoiu antes, quizás no estaríamos ahora pensando en elecciones y diciendo: "¿Qué haces, hermano, que el país arde?" Por lo pronto, voy a decirle a Mioara que he descubierto por qué ya no tenemos dinero - por las políticas, no por las alianzas. Así, al menos sabemos quién nos metió en el lío.