¡Jefe, mira lo que te cuento! Nuestra querida Sanda Țăranu, la voz que nos mantuvo pegados al televisor durante décadas, se ha metido en una campaña que me ha dejado helado. En serio, me quedé boquiabierto cuando me enteré de lo que les pasa a nuestros pensionistas. El Instituto Rumano para el Envejecimiento Activo ha lanzado la campaña "No Sometidos al Fraude", y Sanda es la embajadora. ¿Y por qué? Pues porque, hermano, ¡7 de cada 10 mayores no saben reconocer un fraude bancario! O sea, exactamente así: 3 de cada 10 reconocieron spoofing, phishing, smishing; el resto son carne de cañón para los delincuentes.
¡Tío! En el primer taller en Bucarest se reunieron más de 150 pensionistas. Y, con sangre fría, casi todos dijeron que habían sido blanco de intentos de fraude. ¡Algunos incluso perdieron dinero! Así es, hermano, que el rumano es listo, pero en la vejez le engañan con esas mentiras de "señor, está en peligro, deme los datos de su tarjeta". Mi Mioara siempre me dice que cuide a mi madre, que a ella también la llaman estos todos los días. Por suerte le metí en la cabeza: no des nada por teléfono, digan lo que digan.
La historia de María, una pensionista de 72 años, me puso los pelos de punta. Estuvo a punto de perder todos sus ahorros después de recibir una llamada de "representantes del banco". Dice que hablaban de manera convincente, sabían todo sobre ella. "Me asusté muchísimo", dijo ella. Y Constantino, de 68 años, también cayó en la trampa: recibió un SMS con el logo del banco, hizo clic en el enlace y ¡adiós dinero! "Parecía totalmente real", dijo. Sí, hermano, así es: los delincuentes copian perfectamente la identidad de un banco. ¡Esto ya no es un juego, es una guerra!
En el curso, los entrenadores del ING Bank les mostraron a los mayores la diferencia entre IBAN, datos de la tarjeta y credenciales bancarias. Hicieron ejercicios prácticos y les metieron en la cabeza la regla de oro: nunca dar contraseñas, códigos o datos bancarios por teléfono, SMS o enlaces. Alexandra Dobre, presidenta del Instituto, dijo que el fenómeno es un problema grave de seguridad social. ¡Y con toda razón! A nivel mundial, solo el 4% de las víctimas recupera su dinero. Y en dos años, los fraudes han aumentado un 180%. Ahora encima con la IA, clonan voces, lo hacen todo parecer real.
La campaña continúa en Brașov, Constanța y Timișoara. Y mira estas cifras que te hacen pensar: 1 de cada 3 rumanos ha sido víctima de phishing en el último año, el 60% no sabe distinguir un sitio bancario real de uno clonado. Los mayores son el blanco favorito porque son más crédulos. Así que, hermano, vamos a enseñar a los nuestros a no caer en la trampa. Porque robar, roban todos, pero al menos que no les sea fácil. Yo mismo voy a darle un instructivo a mi padre, que a él también lo llamaron de la "Policía" hace una semana. ¡Para que no nos pase como en las películas, tío!