Jefe, agárrate bien, que tengo una noticia que te hace darte cuenta de que en este mundo puedes ser estrella en TikTok, pero igual terminas en la olla si no tienes cuidado! Un Border Collie con más de 1,5 millones de seguidores en redes sociales - sí, hermano, un perro con más fans que yo en Facebook - fue robado, vendido a un restaurante y comido en China. Así nomás, a sangre fría.

La historia es real, no es broma. El perro, llamado Chutou, era de un blogger de viajes, Guo. El 11 de mayo, mientras Guo estaba en el extranjero, dejó a Chutou al cuidado de su padre. ¿Y qué crees? Llegaron dos tipos en una moto eléctrica, se lo llevaron de casa, y listo, se fue el perro. Después de dos semanas de búsqueda, Guo encontró a un sospechoso y le dio 10.000 yuanes - o sea unos 1.500 dólares - para que le devolviera el perro. Pero el sospechoso le dijo que era demasiado tarde: el animal ya había sido vendido a un restaurante por 180 yuanes, o sea 27 dólares, y luego... bum, a la parrilla. Y peor aún, el tipo dijo: "El perro está muerto, así que no hagas tanto escándalo. No violé la ley." ¡Eso sí que es caradura, hermano! Yo no me trago esa historia - ¿cómo no va a ser ilegal robar un perro con 1,5 millones de fans?

Guo presentó una denuncia ante la policía del condado de Ningling, provincia de Henan, y ahora investigan. Este caso ha causado gran revuelo en China, porque la gente está harta de esta porquería de matar perros. Parece que cada año, en China, se matan unos 10 millones de perros para el comercio de carne de perro. Sí, oíste bien - ¡10 millones! Pero solo un 20% de la población come eso. Una encuesta nacional de 2016 mostraba que la mayoría de los chinos están de acuerdo en que debería prohibirse completamente el comercio de carne de perro, y casi el 70% de los encuestados dijo que nunca había comido carne de perro. Así que no es cosa de tradición, es cosa de dinero y falta de leyes.

Ahora, seamos serios: China tiene ciudades donde ya prohibieron el consumo de perros y gatos, pero a nivel nacional no hay una ley que proteja a los animales de compañía. Los tratan como mercancía, como un par de zapatos. Y así, un perro que alegraba a millones de personas termina en la mesa de alguien por 27 dólares. A mí me parece una vergüenza, hermano. Si hubiera sido mi Tyson, ya verías lo que le habría hecho al de la moto! Pero bueno, en China es diferente. Por lo pronto, yo voy a ponerle un microchip a Tyson y a vigilarlo bien, porque nunca se sabe por dónde andan los listos.