Hermano, agárrate una cerveza y siéntate, que tengo una historia que te hará ver el acuario de la ciudad con otros ojos. ¡Un pulpo, sí, un pulpo, se ha convertido en el tema más candente de Netflix, y yo tampoco me lo creía hasta que lo vi con mis propios ojos! Se llama Marcellus, es un pulpo gigante del Pacífico, y es tan listo que dirías que es como un viejo del barrio que se sabe todas las estafas. Pero vamos al lío.

Hace un par de años, una autora, Shelby Van Pelt, escribió una novela, "Remarkably Bright Creatures". Ese libro ha vendido más de dos millones de ejemplares, ¡tío, suficiente para comprar medio barrio! Y ahora, en mayo, Netflix ha sacado la película, dirigida por una tía, Olivia Newman, con Sally Field como protagonista y Alfred Molina - ¡sí, el de "Spider-Man"! - poniendo voz al pulpo. ¡Qué más puedo decir, reparto de campanillas!

La historia es sencilla, pero te llega al corazón: una viuda, Tova, pierde a su marido y, para olvidar sus penas, se pone a fregar suelos en un acuario. Su hijo desapareció en el mar hace 30 años, cuando tenía 18, y nadie sabe qué pasó. Hasta que Marcellus, ese pulpo listo, empieza a hacer de detective. Y, hermano, ¡sabe de verdad lo que pasó! Es una amistad imposible, pero tan bonita que te hace llorar como después de un partido perdido.

La autora contó en una entrevista que escribió gran parte del libro durante la pandemia, cuando estaba en casa con los niños y miraba a los vecinos por la ventana, igual que Marcellus miraba a la gente a través del cristal del acuario. Me recordó a mí mismo cuando tomaba café y veía el mundo desde el balcón, como si yo también estuviera en un acuario. ¿Y qué crees? La asistente de su agente escribió en el manuscrito que era "entre genial y ridículo". ¡Pues así soy yo cuando le digo a Mioara que voy a hacer dinero con criptomonedas!

Pero lo mejor es que los lectores, después de leer el libro, dijeron que no volverían a comer pulpo. ¡En serio, hermano! Yo, si hubiera sabido que son tan listos, quizá me lo habría pensado dos veces antes de pedir en el restaurante. Claro, la autora dice que no quería moralizar, que ella también come animales, pero está claro que Marcellus se te mete bajo la piel. La directora dice que la película trata sobre el duelo y la conexión, pero también está llena de alegría, te hace reír y llorar. Igual que un día en mi vida cuando el BMW no se estropea y Mioara hace empanadillas.

Así que, si quieres ver algo que te haga dejar los mariscos durante un mes y creer en amistades imposibles, métete "Remarkably Bright Creatures" en Netflix. Y si no te gusta, al menos tendrás de qué hablar en la terraza con los colegas. El que venga, que dé una señal, que yo pongo una botella de vino, ¡no de pulpo!