¡Tronco, agárrate bien que tengo una noticia que te hace darte cuenta de que algunas mujeres tienen más huevos que muchos hombres! Y no me refiero a Mioara, que me riñe porque no saco la basura.

Codruța Filip, esa chica que cantaba de tal manera que te ponía los pelos de punta, pasó por un divorcio y dijo: "Basta, me fui y ya está." Sin reparto de bienes, sin juicios de 10 años, sin mirar atrás. Y ahora quiere comprarse una casa, ¡con su dinero! ¿La oyes? Sin esperar la pensión de Ioana ni contar los tickets del Lidl como Mioara.

En la entrevista que dio a Libertatea, dice que no come mucho, que va con prisas, pero hace deporte 4 o 5 veces por semana, sobre las 11-12 de la noche. "Sobre las 11-12 estoy en el gimnasio", dice. O sea, mientras yo duermo y sueño con el BMW de Relu, ella hace abdominales. ¡Así se hace, chica, así se hace! Y no ha sacado ninguna canción de su repertorio después de la separación. "La música es mía, la hice con el alma", dice. Y así, la mujer sigue adelante, sin arrepentimientos.

Sobre su ex, Valentin Sanfira, dice que no se han vuelto a ver ni mantienen contacto. "Me fui y ya está", dijo. Sin reparto, sin escándalo, sin postales. O sea, tuvo el valor de dejarlo todo y empezar de cero. Y ahora busca casa, ¡con su dinero! ¡Cuánta feminidad y cuánto poder, hermano! Si tuviera que elegir entre ella y esos políticos que se pelean por los cargos, claramente gana ella.

Planes de futuro: estar bien consigo misma, lanzar música y colaboraciones. ¡Así se hace, no como algunos que se quejan todo el día en la terraza de Fane! Tío, si Mioara fuera así, igual no acabaríamos tomando cervezas en lo de Fane cada noche. Pero bueno, ¡cada uno con su suerte! Codruța, bravo por ti, que has demostrado que se puede sin reparto, sin juicios, sin rogarle a nadie. ¿Quién paga? Ella, pero al menos está orgullosa.