¡Troncho, lo que he oído hoy! No sé qué pasa con el clima, pero se ha vuelto loco. En los Bucegi, una profesora fue alcanzada por un rayo mientras bajaba con 14 alumnos del Pico Omu.

Por suerte, un pastor en la Majada Șugări alertó a Salvamont, que si no, no sé qué habría pasado. La mujer quedó inconsciente y fue trasladada en camilla hasta la Base Salvamont Peștera, luego al hospital. Tiene quemaduras de grado I y II en el 30% del cuerpo, pero está consciente.

Un alumno también sufrió un traumatismo en la pierna. Salvamont dice que huyan de las crestas cuando hay tormenta, que no lleven objetos metálicos. Bien por ellos, pero a mí me parece que no puedes prevenir todo.

¡Y en Giurgiu, la granja de Ștefan Muscá ardió por completo! 4.500 fardos de alfalfa, 300.000 euros, ¡troncho! Se quemó todo lo que tenía de 220 hectáreas, tanto de este año como del año pasado.

El granjero dice que descubrieron el fuego a las 8:30, pero los bomberos llegaron recién a las 11. Por suerte, el cuidador se salvó con las vacas. Ahora no tiene nada para vender, pero tiene que pagar el arrendamiento.

Así es en nuestro país, los rayos nos lo quitan todo, y los bomberos llegan tarde. Menos mal que nadie murió, pero la pérdida es enorme.