Mira, ¡a ver lo que me pasó! Estaba yo tranquilo en la terraza de Fane, bebiendo una cerveza y viendo el Mundial, cuando veo una jugada que parece de Las Fierbinți, no de fútbol de verdad. Uzbekistán - Colombia, partido del Grupo K, en el Mexico City Stadium.
¿Y qué ves? Abdukodir Khusanov, ese defensa del Manchester City, pagado con millones, intenta parar a Luis Díaz y, en vez de quitarle el balón, ¡le da al camarógrafo! ¡Ay, Dios mío, que se muera su madre, hizo polvo al pobre operador!
Llegó el equipo médico, lo vendaron, y el árbitro le sacó amarilla por la falta sobre Díaz. ¡Yo digo que merecía roja, pero bueno, es el Mundial, quizás se apiadó! Ahora Khusanov es estrella en Uzbekistán, pero creo que en Neamț, en el Monasterio de Neamț, rezan para que no les pase algo así.
Y así, Colombia ganaba 1-0 al descanso, gol de Daniel Muñoz en el minuto 40, tras un pase de lujo de Díaz. Díaz había estrellado el balón en el palo en el minuto 32. En serio, Díaz es un futbolista de bandera, pero parecía que brincaba por ahí como Mioara cuando busca ofertas en el Lidl.
El partido es parte del Grupo K, junto a Portugal y la República Democrática del Congo. Portugal juega esa misma noche, a las 20:00, contra la RD Congo, con Cristiano Ronaldo anunciado como titular. Y así, Ronaldo iguala a Lionel Messi, que marcó tres goles para Argentina en la victoria 3-0 contra Argelia, y llega a su sexto torneo final del Mundial.
¡Ay, qué tiempos! Messi y Ronaldo, ambos en su sexto Mundial, y yo luchando por conseguir un boleto para el FCSB. Voy a explicarle a Mioara cómo perdí una oportunidad de apuesta - ella dice que el fútbol es pérdida de tiempo, pero cuando oye de los millones de los jugadores, se calla y pone ojos como platos.