¡Jefe, siéntate que tengo una noticia que te hará pensar dos veces antes de tomarte el café de la mañana! Sorin Grindeanu, el jefe del PSD y de la Cámara de Diputados, se la ha endiñado a Eugen Tomac, el primer ministro designado, con una condición clara: si quiere los votos del PSD, debe cambiar la dirección económica, deshacerse de esa austeridad de mierda que nos metió Bolojan por el gaznate.

Grindeanu lo dijo delante de todo el mundo, el martes, y puso las cartas sobre la mesa. Criticó duramente la política del exprimer ministro, Ilie Bolojan, a quien considera responsable del bloqueo económico. "Por culpa del déficit tenemos que recortar el CASS a los veteranos de guerra, a las madres, hacer todo tipo de recortes; todo esto ha llevado a un bloqueo en la economía", dijo, con las cifras en la mano. ¿Y sabes qué? Hasta tiene un poco de razón, tío. Porque yo, cuando voy a lo de Fane en la terraza, solo oigo opiniones: "Ya no funciona nada, tío, el dinero se ha ido".

El líder del PSD dijo que el partido sigue comprometido con los objetivos externos: PNRR, OCDE y el déficit del 6,2% del PIB, pero advirtió que no se pueden alcanzar en una economía bloqueada. "Hay que desbloquear la economía. De lo contrario, mes a mes entraremos en un bloqueo cada vez mayor, y el déficit no se podrá mantener ni siquiera en esa cuota negociada", explicó. Básicamente, nos dice que si no movemos algo, nos despertaremos con facturas aún más grandes, y Mioara me volverá a decir que como demasiado.

Otro punto sensible que tocó Grindeanu es el de los pagos pendientes al sector privado. Sugirió que la reducción artificial del déficit se haría retrasando estas obligaciones: "Hay que salir de la mentira. Hay miles de millones de euros que no se han pagado a las empresas. Claro que tienes un déficit menor si no haces esos pagos", haciendo un paralelismo con el período 2010-2011. ¡Vaya, vaya! Parece que volvemos a aquellos tiempos en que hacíamos cola para el pan.

Grindeanu rechazó explícitamente el modelo económico del exprimer ministro: "Caímos en la trampa, incluidos nosotros, en una trampa que tendió Ilie Bolojan el año pasado, esta austeridad como único modelo que podemos seguir. Mal modelo. Y esto tiene que cambiar". Y la condición para el apoyo del PSD fue formulada claramente: "Si Eugen Tomac quiere tener los votos del PSD, debe entender que esta es la primera condición del PSD". O sea, tío, si Tomac no abandona la austeridad, no tiene ninguna posibilidad.

Finalmente, el líder del PSD atacó también la actual configuración gubernamental, afirmando que "por eso cambiamos el Gobierno de Bolojan, porque gobernó mal". Acusó al exprimer ministro de "intentar bloquear todo, intentar que no se vote un nuevo gobierno, para que él se quede allí". Seamos serios, tío, parece que estamos en "Las Fierbinți": todos se pelean, pero nadie hace nada concreto.

Déjalo, que voy a decirle a Relu, que tiene una terraza en Berceni, que quizá nos juntamos y debatimos el modelo económico con una cerveza. A ver si sale algo bueno de todo este lío, que por ahora yo sigo con mi BMW del 2008.