¡Tío, agárrate un café y siéntate, que tengo una noticia que te hará darte cuenta de que el fútbol es solo una parte de la historia entre Rumanía y Georgia! El martes 2 de junio de 2026, a las 20:00, en el Estadio Mikheil Meskhi de Tiflis, nuestra selección se enfrenta a Georgia en un amistoso transmitido por Antena 1 y AntenaPLAY. Y mira cómo va la cosa: ambas perdieron la clasificación al Mundial de 2026, así que ahora juegan por amor al juego, para ver qué saca Hagi de los chicos.
Hablando de Hagi - el "Rey", que fue nombrado seleccionador el 20 de abril, está en su primera acción con la selección y, según el acuerdo entre las dos federaciones, puede hacer hasta 10 sustituciones durante el partido, en un máximo de tres interrupciones. Así que, prácticamente, todos los convocados tendrán minutos. Nueve jugadores se quedaron en Mogoșoaia para entrenar por separado: Burcă, Rus, Mihai Popescu, Tănase, Olaru, Cârjan, Dragomir, Stanciu y Drăguș. Qué te digo, jefe, a su edad yo ni soñaba con jugar en la selección, pero ahora hasta yo me animaría a saltar al campo para ver qué se siente.
Hagi dijo así: "Jugamos para la selección nacional, y cuando te pones esta camiseta debes estar conectado, tener actitud, estar concentrado, tener determinación, jugar con honor, amar todo lo que haces. Esperamos ver eso en el campo. Jugamos para ganar." ¡Bravo, jefe, así se habla! Ahora, si los chicos salen con la misma actitud que yo cuando me subo al BMW y pongo la música a todo volumen, ¡estamos bien!
Veamos quién sale más fuerte: Rumanía ganó los primeros dos amistosos (2-1 en 2008 y 5-1 en 2016, ambos en Bucarest), y Georgia se impuso en 2021 en Ploiești (2-1). Así que hay oportunidades, pero no olvides que los georgianos están en casa, con sus hinchas hasta el cuello.
Ahora, la parte más chévere: más allá del fútbol, Rumanía y Georgia tienen un vínculo histórico de primera. A principios del siglo XVIII, el voivoda Constantin Brâncoveanu envió al impresor Mihail Ștefan a Tiflis, a petición del rey Vahtang VI, para establecer una imprenta con caracteres georgianos. Mihail Ștefan, aprendiz de Antim Ivireanul (que era de origen georgiano, ¡por cierto!), llegó en 1707 con una imprenta, herramientas y papel, y en 1709 imprimió el Evangelio en georgiano. Hasta 1722, la imprenta produjo 14 libros, incluidos los primeros libros laicos, como el poema épico "El caballero en la piel de tigre". Y, para que veas, en la Plaza Iraclie II de Tiflis hay un monumento que homenajea la contribución rumana. Antim Ivireanul, además de ser un impresor diligente (¡más de 50 libros!), llegó a ser metropolitano de Ungrovalaquia en 1708 y fue canonizado por la Iglesia Ortodoxa Rumana en 1992. Así que, cuando nos encontramos con Georgia, no es solo un partido - es un encuentro entre dos pueblos que ya hicieron historia juntos. Yo, por mi parte, veo el partido con un ojo en el fútbol y otro en la historia. ¡Vamos, Hagi, muéstrales por qué eres el "Rey"!