¡Tronco, siéntate y agárrate bien, que he visto una de locos! Unos ingenieros constructores hicieron un experimento en Bucarest que parecía película de Hollywood. Incendiaron intencionalmente dos maquetas de casas con estructura de madera, para ver cómo resistían al fuego. Sí, oíste bien, les prendieron fuego con sus propias manos, bajo la mirada de los bomberos. ¡Locura, ¿no?

Una de ellas estaba hecha como las rumanas: sin ninguna protección, de tablas secas y aislamiento barato. La otra, en cambio, tenía todos los sistemas ignífugos: madera tratada con solución especial, doble placa de yeso, juntas selladas y una barrera térmica que parecía escudo de Star Wars. ¿El resultado? La primera se hizo cenizas en 45 minutos, la segunda quedó habitable. ¿Te das cuenta, tío?

Marius Șoflete, el ingeniero que dirigió el asunto, explicó para que todos entendieran: la madera tratada es roja para que veas que es ignífuga, y las placas de yeso y el aislamiento incombustible no dejan que el fuego pase de un piso a otro. Dijo que puedes tener la llama encima una eternidad, no arde. A mí me parece más segura que mi piso en Berceni, donde el vecino del tercero fuma en la cama y yo rezo para que no se queme el balcón.

Eduard Ștefan, portavoz del ISU B-IF, nos dio las cifras: el año pasado, en Bucarest-Ilfov, hubo 854 incendios, y la causa más frecuente: cortocircuito eléctrico. Justo lo que le pasa a Brian cuando mete demasiados cargadores en el mismo enchufe. Mioara dice que debería llamar a un electricista, pero yo digo que así también funciona.

¡Y no terminó! El fin de semana, los ingenieros trasladan el espectáculo a Romexpo, donde prenderán fuego a otras cuatro casas: dos de estructura metálica y dos de hormigón. Será un auténtico reality show para los amantes de la construcción. Estoy pensando en ir con Brian, para que vea lo que son materiales de calidad, y no solo mirar TikTok.

Ahora, si me pongo a pensar, yo me haría una casa de madera ignífuga, pero Mioara dice que mejor ahorremos para la hipoteca, que de momento nos basta el piso. Pero al menos sé qué elegir cuando llegue el momento.