¡Viejo, agárrate una cerveza y sujétate bien, que tengo una noticia que te hará darte cuenta de cuánto nos gusta burlarnos del país! A casi dos meses de estar con gobierno interino, Mitică Dragomir, el exdiputado, vino a "Las Profecías de Mitică" y lo contó todo, con nombres y apellidos. Escucha aquí: el gobierno Veștea (ese del PNL) habría tenido el voto en el Parlamento listo, si George Simion no se hubiera arrepentido como una mojigata en la boda de otro, porque lo llamó Tomac, no el presidente. ¡En serio, hermano, es alucinante!
Y ahora, la parte de la plata: Dragomir dice que AUR aceptó inicialmente poner el gobierno en marcha, a cambio de cuatro ministerios, la presidencia del Senado, 20 puestos de secretario de Estado y unos 200 cargos de director. ¡O sea, se echaban mano al 40% del poder del país! "Era un comienzo, porque el propósito de la política es luchar para llegar al gobierno, para que este país florezca contigo allí", dijo Mitică. ¡Oye, yo con mi BMW del 2008 y las cuotas al "hermano" Relu, qué haría yo con 200 directores? ¡Los pondría a todos a lavarme el coche!
Y ahora, el motivo por el que todo se fue al garete: ¡el orgullo, viejo! Simion quiso ser llamado personalmente por el presidente interino, Nicușor Dan, pero en su lugar lo contactó Eugen Tomac (ese del PMP). "Él es orgulloso, y eso le molestó. Fue jefe de la barra brava, nadie le pisa los callos. De ahí le saltó la chispa y dio marcha atrás", explicó Dragomir. Y así, por una llamada, el país queda en el aire, como una polenta sin sal.
Mitică añadió: "Porque, si no, ¿qué más quieres que venir de la oposición y tener cuatro ministerios y la presidencia del Senado? Además tenías 20 secretarios de Estado y otros 200 directores. O sea, te echabas mano al 40% del poder del país". O sea, de la barra a los botones del poder, hasta un 'no, gracias, no me llamó el jefe'. Parece la escena de 'Filantropica' cuando el tipo rechaza la plata porque no se la dan con guante.
Y ahora, ¿qué hacemos? Rumanía se queda con gobierno interino, las negociaciones están estancadas, y nosotros, los de a pie, los vemos pelearse por los cargos como en el mercado. Mioara me dice: "Mejor ve tú, que quizás hagas más que ellos". Pero no, que yo tengo cuotas y al perro Tyson, no tengo tiempo para esta política de dos pesos. Así que, ustedes estén atentos y no olviden: después del orgullo de Simion, viene la factura de la luz y del pan.