¡Tronco, agárrate que me he enterado de una buena! Estaba yo tranquilamente tomando un café, después de llevar a Brian al cole, y me topo con una declaración de Rafila, que dice que nosotros, los rumanos, pagamos penalidades de unos 2 millones de euros al mes a Pfizer por ese contrato de las vacunas. Sí, has oído bien, ¡2 millones de euros al mes! ¡A sangre fría, hermano! Y yo que pensaba que Mioara era cara cuando me dice que recorte gastos, pero mira que el Estado es aún más talentoso.

Rafila dijo en el programa de Marius Tucă, en Gândul, que la cantidad es estimativa, pero la sentencia es ejecutoria, o sea, ya estamos pagando. Dice que ya se han pagado, ya han sido calculadas por el tribunal. Y cuando Tucă le preguntó si habían apelado, Rafila dijo que no lo sabe seguro, pero supone que se ha hecho - porque es obligación de las instituciones públicas apelar. Pues, tronco, si es obligación, ¿por qué no lo sabes? Así, a lo tonto, ¿nos vamos con la pasta a Pfizer y ya está? ¡Así no se puede, hermano!

Después, Rafila también habló de ese hantavirus, que dicen que sería una nueva pandemia. Él dijo claro: "No, no exageremos. No puede tratarse de una pandemia." Y añadió que hay gente que encuentra un tema de estos e intenta o llamar la atención o asustar a la gente. Pues, menos mal que nos tranquiliza, ¿pero para las penalidades no encuentra solución? Tío, yo digo que es como en nuestro bloque: un vecino estropea el ascensor y todos pagamos. Igual con Pfizer - nosotros compramos vacunas, ahora pagamos penalidades, y seguimos pagando nosotros.

Y así, en un país donde la inflación se come nuestras cuotas y el gobierno recorta las pensiones, encima damos 2 millones al mes a una farmacéutica. ¿Quién paga? Pues nosotros, los pringaos. Yo no me trago ese cuento de que no se podía hacer de otra forma. Caragiale estaría orgulloso de nosotros: "Mucho hablar, pobreza del hombre". Por lo pronto, yo voy a explicarle a Mioara por qué no ahorramos - que el Estado hace como nosotros, tira el dinero por la ventana.