Jefe, agárrate bien, que ahora sí pasó algo que te mete el alma al culo. El jefe de la aviación alemana, la Luftwaffe, el general Holger Neumann, dijo en una entrevista con The Telegraph que los alemanes están listos para pelear «desde esta misma noche» contra Rusia. ¡Y no bromea! Dice que defienden «cada centímetro» de la OTAN, así que si cae una bomba en Estonia, es como bombardear Londres. Ahora yo, personalmente, miro por la ventana de mi BMW del 2008 y me pregunto: ¿me verá Putin desde aquí?

El general dijo claro que si Rusia ataca, la OTAN golpea en la península de Kola, Kaliningrado y el Mar Negro. O sea, justo por donde hice yo una excursión a Kavarna con Mioara, hace tres veranos. Y dice que sus fuerzas están listas para entrar «con todo lo que tienen»: misiles Patriot, Iris-T, Arrow 3. Oye, Arrow 3, parece una flecha de la película de Batman. Pero espera, que los alemanes no juegan: el canciller Merz mete miles de millones de euros para hacer «el ejército convencional más poderoso» de Europa. Y yo apenas junté para la revisión técnica.

Ahora, Neumann no está loco del todo. Él dice: «Regla número uno: nunca subestimes a tu adversario». Y enumera aviones rusos como si fuera un catálogo de juguetes: Su-35 Flanker, Su-57 Felon, MiG-31 Foxhound. Además, misiles hipersónicos. Majo, si esos vienen sobre el bloque de Berceni, ni Tyson ladra. Pero, por otro lado, la OTAN son 32 países. Dice el general: «32 contra X». Y yo insulto solo cuando pierde el FCSB.

Lo que me carcome es que los alemanes no quieren separarse de los estadounidenses. Neumann dice: «Soy un gran fan de la OTAN y del vínculo transatlántico. No quiero autonomía europea». O sea, aunque Trump los empuja a hacerse los jefes, ellos se hacen los remolones. Y así, el flanco este - Polonia, los países bálticos - sigue con los ojos en el cielo. Mientras, Inglaterra se cambió al ministro de Defensa. Qué decir, tiempos interesantes. Me voy a explicarle a Mioara por qué puse 50 leus más de gasolina, que quizá viene la guerra.