¡Tronco, lo que me he enterado hoy! Giannis Anestis, ese que se partió el pecho en la portería del FC Botoșani, está listo para alzar el vuelo. 35 años, pero aún para balones como si tuviera 25. ¿Y qué crees? Los clubes de Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos lo han visto y dicen: '¡Este es nuestro hombre!' Normal, porque allí se tira el dinero a espuertas, no como aquí, que apenas sacas para un pan.

Escucha esto, que viene lo mejor. Anestis fue ofrecido al UTA Arad, pero él dijo que no. ¿Por qué, tío? Pues porque en Arad la situación financiera es de pena. O sea, ¿qué, va a ir a jugar por dos duros? ¡Venga ya! Él está tranquilo en Botoșani, que aún tiene contrato, y espera una oferta seria. El dueño Valeriu Iftime, que es un tipo con cabeza, no tiene prisa por venderlo. Si llega una oferta de hormigón, lo deja ir. Si no, se queda. Simple, hermano.

¡Y China tampoco está descartada! Dicen que es una opción. Pero él quiere ir al Golfo sí o sí, para cazar un contrato millonario y asegurarse la vejez. Con 35 años, le quedan 2 o 3 de fútbol, pero si le das 2 o 3 millones al año, ¿quién no se va? Yo, si alguien me diera un sueldo de futbolista en Arabia, dejaba la obra y el Uber. Pero nadie me lo ha dado, así que miro desde la grada.

¿Qué dices, tronco? Este es uno que sabe lo que quiere. No se lanza a la primera oferta, sino que espera a que salga algo bueno. Como un auténtico listo. A mí me cae bien. Ya llegará la oferta, y entonces lo veremos por Dubai, con un Rolex en la muñeca, mientras nosotros vemos los partidos por Digi. Así es la vida, tío. ¿Tú qué crees, se va o no?