Vere, agarra un café y siéntate, que tengo una noticia que te hace darte cuenta de que en el tenis, como en nuestro país, ¡nada está escrito de antemano! Oye, ¿has oído de Maja Chwalinska? Por el nombre parece una potencial suegra de Sălaj, pero ella es polaca y vino de la qualy a Roland Garros y ¡entró en semifinales! Sí, sí, como lo oyes: esta chica, puesto 114 de la WTA, se cargó a Kalinskaya con 7-6, 6-3, y ahora está a un partido de la final. Yo no he visto algo así desde que Băsescu jugaba contra Georgescu al blanco.

¡Oye, que sea! El 18 de mayo, la chica apenas empezaba la qualy, y ahora, después de dos semanas, está en el cuadro de ases. Es la segunda jugadora de la qualy que llega a semifinales en París en la Era Open, después de Podoroska en 2020. Y más aún: ninguna ha ganado la final. ¡Así que ella puede hacer historia! Y en su debut, es la quinta después de 1990 que logra esta hazaña, después de Capriati, Fernandez, Podoroska y Lois Boisson. Oye, parecen nombres de la lista del padrón, ¡no de tenis!

Ahora, ¿qué hago yo? Miro el reloj: el jueves, la chica juega contra la ganadora entre Sabalenka (número 1 del mundo) y Shnaider. Si vence a Sabalenka, ¡yo digo que merece un monumento! Pero seamos serios: Sabalenka es una bestia, golpea como un hombre. Por otro lado, Chwalinska está lo suficientemente loca como para creer que puede. ¿Y sabes qué? Así se hacen las grandes historias: en la terraza de Fane, con una cerveza y un partido de los grandes.

Por lo pronto, yo voy a explicarle a Mioara por qué veo tenis en vez de sacar la basura. Pero parece que vale la pena, ¿no? ¡Vamos, Rumanía, apoya a la polaca!