¡Tronco, me quedé flipando cuando vi a Sorana! Estaba tranquilo con Mioara tomando café, ella contando sus tickets del Lidl, cuando de repente sale en Digi: Sorana Cîrstea, 6-3, 6-0 contra Eva Lys. Sin broma, ¡la hizo polvo a la alemana en 11 juegos seguidos! De verdad, parecía que jugaba sola en esa tierra. Y así, Sorana se queda como la única rumana en el cuadro de Roland Garros 2026. ¡Eso sí, tronco, nos hace sentir orgullosos!

Ahora, espera que te cuente la parte más rara. Además de esta victoria, Sorana también se había metido en dobles con una rusa, Ana Kalinskaya, y tenían que jugar contra las francesas Fiona Ferro y Diane Parry. ¿Pero qué crees? ¡Se retiraron! Exacto, dijeron que no. Dicen que por razones médicas, pero según fuentes se rumorea que no se sentían bien o quizás querían concentrarse en individuales. Ni idea, pero está claro que Sorana sabe lo que hace. Yo no me trago esa historia de retirada — parece demasiado oportuna, como cuando Mioara dice "no me duele la cabeza" y yo sé que quiere escaquearse de los sarmale.

Y así estamos: mientras la mayoría de nuestras jugadoras se han vuelto a casa (Irina Begu, Jaqueline Cristian, todas han dejado París), Sorana sigue adelante. ¡Ella es la última esperanza, tronco! Como un Hagi en los mundiales, pero más chic. Ahora, atento: si pasa también la tercera ronda, puede que llegue hasta semifinales. ¿Quién sabe? Ella, con su saque y ese drive que rompe redes, puede hacer cualquier cosa. Escúchame: si ves a Sorana sonreír, ¡apuesta fuerte! Si no, tranquilo que igual ella nos hace sentir bien.

Así que, tronco, seamos serios: mientras otros se quejan de los impuestos (y con razón, que el IVA del 21% nos quita el aliento), Sorana nos trae un poco de alegría. Por lo pronto, yo me voy a explicarle a Mioara por qué gasté 50 lei en una cerveza en la terraza para ver a Sorana en directo. ¡Venga, salud y buena suerte!