Mira, escucha lo que me llegó a los oídos esta mañana. Estaba tranquilo con mi café, que Mioara se preparaba para ir al Lidl, y oigo en las noticias que estos de STB han reanudado el concurso para la nueva dirección. Digo: bueno, normal, hasta cierto punto. ¿Pero qué ves? Fue un "error" burocrático, que el plan de selección no fue aprobado por la AGA. Así, como si no supiéramos cómo funciona el sistema. El alcalde del Sector 6, Ciprian Ciucu, se lava las manos: no sabía, señor, del error. ¡Tú no sabes lo que sufrí yo con esta burocracia, hermano! Por un anexo para mi PFA estuve tres meses esperando, porque no estaba firmado por quien debía. Y ahora, en STB, el asunto es un presupuesto de más de 2 mil millones de lei. Sí, oíste bien, ¡2 mil millones! Como el presupuesto de todo Berceni en un año. Y ellos juegan a este "error". Escúchame, si fuera una empresa privada, los echarían a todos. Pero en lo público, ¿qué ves? Se reanuda el concurso y ya. ¿Quién gana? Los enchufados, hermano. Y yo, que espero llegar con STB a Unirii y estoy en el tráfico como en la cola del pan. Así es en este país: los errores se pagan de nuestro bolsillo, y ellos sonríen.

Pero pasemos a otro tema, que este también está que arde. El Ministerio de Defensa, el MApN, ha dado una respuesta oficial sobre el programa de armamento con fusiles de asalto. Dice que si no consiguen financiación a través del mecanismo europeo SAFE, meterán dinero del presupuesto. O sea, hermano, de todas formas, pagamos nosotros. Vi un reportaje en la tele, me acuerdo de cuando fui a Cugir con los chicos, a una terraza. Pues allí se fabrican las armas, en la fábrica de Cugir, cerca de Alba Iulia. Y el favorito es SIG Sauer, que produciría localmente. El contrato es de más de 800 millones de euros. ¡800 millones! Con esa plata me compraría un BMW nuevo, no uno del 2008 con escape deportivo. Pero espera, que hay más: el procedimiento de adjudicación lo coordina el MAI, no el MApN. O sea, ni siquiera saben quién manda. El programa se ha retrasado, está en fase de aclaraciones. Aclaraciones, sí, como en STB. ¿Y qué ves? Rumanía ha recibido la segunda mayor suma de SAFE, 16,7 mil millones de euros, después de Polonia. Y con interés bajo, a 45 años, con 10 de gracia. Bonito, ¿no? Pero al final pagamos nosotros igual. Y yo, que espero comprarme unos cigarrillos, que se han encarecido otra vez. Déjalo, que voy a explicarle a Mioara por qué ya no podemos seguir el ritmo de los precios. Es como el chiste: paga el estado, o sea, nosotros.